jueves, 3 de septiembre de 2015

La oportunidad llegó de blanco

Dije hace unos días en Twitter que Keylor Navas es bueno, buenísimo, pero que De Gea es un estandarte para 10 años. Un portero soberbio que puede convertirse en el buque insignia del madridismo durante los próximos dos lustros -o-.

No tengo ninguna duda de que la actuación de Keylor Navas ante el Betis fue el motivo en el que se excusa el madridismo para no llorar por la no llegada de De Gea. Keylor Navas convence porque desde el primer día ha trabajado como el que más y ha jugado como el que menos. Y todo ello sin rechistar, sin una voz más alta que otra que pusiera de nuevo la portería blanca en el ojo del huracán.

Navas respetó a Iker y entendió que quien le "robaba" minutos no era un cualquiera sino el mejor portero de la historia de un club tan grande como el Real Madrid. El comportamiento del costarricense ha sido modélico y ejemplar.

Florentino Pérez vio en el contrato de De Gea una oportunidad para atar a un portero de primerísimo nivel por un precio relativamente bajo. Con uno de los mejores porteros del pasado Mundial en la plantilla, esa fue la única razón por la que el Madrid se fijó en De Gea. ¿Se habría fijado el Real Madrid en el ex del Atleti si a este le restaran cinco años de contrato en Old Trafford?

El portero del Manchester United es, como digo, un guardián con el que no preocuparse por quién pasea por el área. Un portero capaz de ganar puntos, partidos y competiciones. El futuro indiscutible de la Selección Española de Fútbol. Pero...

Keylor Navas es un gato. Un portero de los que que cambia un "¡gol!" por un "¡uy!" en centésimas de segundo. Protagonista de paradas imposibles y, además, un excelente profesional capaz de encajar las injusticias y seguir dando la cara domingo tras domingo.

El Real Madrid poco ha tenido que ver en esta injusticia, pero ha sido protagonista de una experiencia que pocos querrían en el seno de su familia. Un tira y afloja que ha acabado con las taquillas tal cual estaban y Keylor obteniendo una oportunidad que por comportamiento, rendimiento y potencial ha merecido desde el primer día.

Estoy seguro de que si Keylor no fuera Keylor otro gallo cantaría. Qué tendrá el costarricense. Se repondrá -tiene tiempo para ello-, hará un buen partido ante el Espanyol y se subirá a una ola donde el rendimiento será la tónica. Todos sabemos que un año es muy largo y Florentino un caprichoso (aunque eso no quita que De Gea siga teniendo muchas posibilidades de vestir de blanco: el Real tiene una deuda moral con él), así como debemos reconocer que Navas merecía esta oportunidad. Por suerte o -ojalá que no- por desgracia la oportunidad llegó de blanco.

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